Para marcas comerciales y personales, profesionales independientes y quienes producen contenido. SELAV audita tu marca, tu huella digital y tu categoría, y te entrega un diagnóstico con evidencia visible, un plan de acción ejecutable y tus guiones del mes listos para producir.
Sin suposiciones. Cada recomendación respaldada con datos y evidencia real de tu negocio.
La mayoría de las marcas enfrentan tres fricciones que frenan su crecimiento.
El negocio sabe qué vende, pero le cuesta traducir su propuesta de valor y su lenguaje de marca en formatos que conecten con el público adecuado y generen ventas.
Quien crea el contenido termina cargando la responsabilidad de investigar el mercado, adivinar la estrategia, redactar guiones, grabar y editar al mismo tiempo.
Se invierte tiempo y recursos en publicar contenido, pero la web, los enlaces de contacto y el stack técnico no están preparados para retener y convertir la demanda.
Sin reuniones interminables de briefing. Un proceso guiado para convertir datos en acción.
Completas un formulario guiado con tu oferta, tu portafolio, tus objetivos comerciales y los enlaces a tus canales digitales. Puedes responderlo por escrito o mediante notas de voz.
Los motores analizan tu ADN, tu historial de publicaciones, las oportunidades de tu categoría y el estado técnico de tu web y tu huella digital.
Obtienes tu expediente con hallazgos ordenados por impacto, la narrativa rectora de la temporada y el calendario con guiones listos para grabar.
Cuatro dimensiones analizadas en una sola lectura consolidada, para no empezar nunca desde cero.
Portafolio, diferenciales, modelos de monetización, promesas de valor y voz de marca observada.
Formatos, recurrencia, patrones de retención por canal y temas que ya funcionaron en tu audiencia.
Oportunidades que tu competencia está ignorando, temas con demanda comercial y brechas de posicionamiento.
Presencia en buscadores, píxeles activos, velocidad de carga y salud técnica del recorrido de compra.
Hallazgos ordenados por impacto comercial. Cada tarjeta detalla el movimiento exacto, la evidencia observada y el criterio de urgencia. Se resuelve una vez y sostiene todo lo que produzcas después.
Retirar la etiqueta que impide la indexación de la página principal, verificar el estado en Google Search Console y completar el marcado de entidad con tipo Organization y los perfiles sociales vinculados.
Porque el propio código del sitio le está pidiendo a Google que no lo muestre, y mientras esa instrucción siga activa cualquier mejora de contenido o de velocidad no tiene dónde rendir.
Sumar al sitio un botón de WhatsApp visible sobre el pliegue y una agenda para reservar la conversación con la persona de cierre, y dejar el formulario como segunda vía con su recompensa explicada.
Porque el enlace de correo del sitio apunta a un dominio con una letra de menos, y hoy la única vía desde la web es diferida para un producto que se vende hablando con una persona.
Montar Google Tag Manager, analítica y el píxel de Meta en el sitio, marcar los eventos de contacto y compra, y conectar el origen de cada interesado con el sistema que ya usa el equipo.
Porque la inspección del código no muestra ninguna herramienta de medición instalada. Sin atribución, no hay forma de saber qué canal está produciendo las ventas.
Registro, largo de frase, léxico propio y tono, consolidados desde lo que ya publicaste. Es lo que impide que un guion suene genérico.
Tuteo, hablando en primera persona del singular.
En video: 20 a 35 palabras, encadenadas por «y», «porque», «entonces». En texto baja a 12–20 con corte de línea por idea.
Clínico y maternal a la vez: mezcla el dato biológico con el cuidado. Afirma sin matizar, e interpela sin agredir.
«Quien resuelve todo está en peligro» · «Hay frases que me dicen mucho, y una es: estoy cansada»
Define el ángulo de comunicación que ordenará todas tus publicaciones del mes.
Esta marca trabaja con gente que lleva años apagando incendios: el equipo que no decide, la reunión que se cae, la renuncia que llega sin aviso. El balde siempre está a la mano y siempre funciona un rato. El plano muestra otra cosa: dónde está la instalación que produce el incendio.
Que alguien nombre en voz alta la decisión que lleva meses aplazando. Cuando eso ocurre, la conversación de trabajo empieza sola.
La prueba a la vista
Lo que ya ocurrió, mostrado con nombre y resultado.
El filtro de quien decide
Hablarle a quien aprueba, no a quien aplaude.
El método en piezas
Desarmar el método en unidades que se puedan usar solas.
Calendario multicanal con guiones desglosados en dos capas: qué decir —objetivo y gancho de retención— y cómo decirlo, con los tiempos y la llamada a la acción.
Listos para grabar, o para adaptar a tu estilo.
Guárdalo, para que lo tengas a mano el día que tu cuerpo se te adelante otra vez.
Un consultorio, una tienda, un estudio, tu propio nombre. Grabas tú o le pagas a alguien, y en los dos casos la conversación empieza en «¿y de qué hablamos este mes?».
Llegas a grabar con el mes decidido.
Realizador, editor, agencia, creador. Sabes grabar y sabes escribir; lo que no te llega es con qué. Tu cliente te pide alcance y te entrega un portafolio.
Recibes de tu cliente lo que siempre te hizo falta pedirle.
Cada mes: la auditoría de tu entorno, el expediente con sus hallazgos y el calendario con sus guiones. La primera entrega llega entre 48 y 72 horas.
El cobro y la factura los gestiona Lemon Squeezy, con los impuestos de tu país.
Tus redes y tu página, si la tienes. El resto son preguntas sobre tu negocio que respondes una sola vez, y toma unos minutos. Los campos largos puedes dictarlos.
Cada publicación llega con su estructura de guion: qué decir, en qué orden, y un ejemplo escrito de cómo podría decirse. Lo grabas como está o lo ajustas a tu estilo.
Sí. El plan declara para cada pieza qué formato es, cuánto dura y quién aparece, y agrupa lo que se puede grabar en una misma jornada.
No. Les entrega la información con la que se decide qué decir, que es justo lo que hoy nadie les pasa. El criterio, el estilo y la ejecución siguen siendo suyos.
Puedes pedir una revisión y explicar qué no encaja con tu realidad. La lectura se corrige con eso.